Breaking Bad y el antihéroe

Dexter Morgan, Cersei o Jamie Lannister, Toni Soprano, McNulty o Walter White, todos ellos tienen en común ser los protagonistas de sus respectivas series pero además de eso destacan por una misma característica y es que todos encajan en el prototipo de personaje protagonista que ha surgido en las series de la posmodernidad: el antihéroe.

En mayor o menor medida todos estos personajes, policías corruptos, traficantes, mafiosos e incluso asesinos, tienen un lado oscuro que les haría normalmente ser los antagonistas o los malos en la vida real. Muchos de estos personajes ponen en un conflicto moral al espectador, que se identifica con ellos y les apoya a pesar de no ser los típicos héroes ficticios.

Es en la serie Breaking Bad sobre la que he querido centrar esta entrada. Desde la primera temporada sentimos identificación con Walter White, un profesor de instituto que es aparentemente un hombre común y bastante simple. Es más, se nos presenta ya desde el primer capítulo como una víctima, un hombre que va a morir de cáncer y que se mete en el negocio de la droga, por que no tiene más remedio, para dejar dinero a su familia. Sin embargo, según avanzan las cinco temporadas seremos testigos de la transformación de Walter White en Heisenberg, su alter ego. Y cuando llegamos a la quinta temporada ya no hay rastro de ese Walter White con el que al principio de la serie nos sentimos identificados y no nos queda más que preguntarnos sí de verdad queremos que acaben bien las cosas para ese personaje.

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La identificación hacia Walter White y en general hacia este tipo de personajes  se produce por distintos motivos, la historia se cuenta desde su punto de vista, se nos deja acceder a sus pensamientos y se nos muestran sus facetas más humanas. Además se emplean los recursos audiovisuales propios de la puesta en pantalla para conseguir este efecto de identificación y complicidad con el personaje, la música, los primeros planos y planos subjetivos, voz en off o diálogos reveladores, el tipo de iluminación e incluso la interpretación de los actores no es algo fortuito sino que actúa con un propósito claro, conseguir esta identificación.

No solo a través de la identificación y nuestro juicio moral hacia Walter podemos ver los conflictos morales en la serie, el personaje de Skyler es un personaje que sufrirá un gran conflicto moral desde el momento que descubre las actividades de su marido. Skyler en un primer momento rechazará por completo a Walter y todo lo que hace, pero querer mantener unida a su familia y el cariño que siente por él harán que finalmente le deje volver a casa e incluso le ayude a blanquear el dinero que éste está ganando. No obstante veremos cómo esto pasará factura a Skyler quien no puede aceptar realmebbreaking_bad_skyler_white_pool_hd_wallpaper_by_thepunkis23-d5iadfmnte lo que están haciendo y como según va sabiendo más cosas la situación puede con ella hasta intentar suicidarse en la piscina de su casa para alejar a sus hijos de la casa familiar.

En el propio Walter vemos esos conflictos morales hacia lo que hace, por lo menos durante la primera temporada. No quiere ser una persona violenta, es más, en el sexto episodio de la primera temporada declarará a su socio Jesse que harán el negocio a su manera y que no habrá más violencia. Durante toda esta temporada Walter se justificará diciendo que es por su familia. Y es que la familia es detrás de lo que se justifican muchos de estos personajes poco convencionales.

Mostrar estas facetas de los personajes más humanas, gente corriente con sus familias, en momentos de bajeza, hace que sea posible esta identificación y que se produzca este dilema moral en el espectador con la identificación con los personajes.

Se siente fascinación por este tipo de personajes que resuelven los problemas de una forma que en la realidad no se podría y que lógicamente no es correcta. Pero esta fascinación, o identificación de los antihéroes al final tiene un límite. Breaking Bad lleva al máximo el dilema moral, y un personaje al que hemos empezado apoyando se vuelve el antagonista de la serie, dejamos de sentir identificación hacía él.

Me gustaría acabar citando un artículo del Jot Down Magazine en el que me he basado para escribir esta entrada y que habla justamente de este conflicto moral que surge en torno al personaje de Walter White.

“Y ahí aguarda es la gran pregunta que resta por responder en esta recta final: ¿hasta cuándo apoyaremos y justificaremos los actos de alguien sin compasión? Una respuesta que, durante los ocho capítulos que restan, se encaramará sobre una desconcertante paradoja: la de que para odiar a Walter White lo hayamos tenido que amar tanto”.

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Dime quién soy

Estudiando el tema de la Memoria he recordado un libro que leí hace tiempo, “Dime quien soy” de la autora Julia Navarro. Creo que en esta novela, publicada en 2010, se pueden apreciar algunos rasgos del tema de la memoria.libro_1354461569

La novela sigue la investigación que hace un periodista, Guillermo, para descubrir la vida de su bisabuela Amelia. Las investigaciones de Guillermo parten de la última pista que tiene la familia sobre Amelia, antes de que comenzase la Guerra Civil en España, cuando abandona a su marido y a su hijo. Desde ese punto se reconstruye la vida de Amelia pasando por los distintos conflictos de la historia del siglo XX.

Por lo tanto, la obra presenta la memoria histórica de un siglo turbulento marcado por los conflictos mundiales y los totalitarismos.

Como destaca un artículo del diario 20 minutos la autora de la novela trata de resaltar la importancia del pasado puesto que nos ayuda a “entender lo que somos”. Esto vuelve sobre la idea que ya exponía en la entrada anterior, el pasado es algo que debe aceptarse y comprenderse porque forma parte de nuestra identidad tanto individual como colectiva. Julia Navarro, al igual que muchos otros autores contemporáneos, vuelve sobre los hechos de la historia del siglo XX y escribe sobre ellos aunque sea a través de la ficción, puesto que no se debe olvidar el daño ni a las victimas que causaron los conflictos.

No solo en el contexto de la historia podemos ver reflejada la importancia de la memoria, sino que se puede apreciar también en los propios personajes la memoria individual. En un principio es la tía de Guillermo la que le contratará para que investigue el pasado de su bisabuela, de la que no saben nada desde que abandonó a su marido e hijo. Más tarde cuando su familia se canse de la investigación y decida que ya sabe suficiente, será otro personaje con el que se ha visto involucrado durante la investigación el que le inste a seguir con ella. Este personaje destacará la importancia de preservar los recuerdos y le pide a Guillermo que siga investigando el pasado para que así pueda decirla quién es.

 

 

La canción del mar (Tomm Moore, 2014)

La canción del mar es una película de animación, estrenada en el 2014, del director irlandés Tomm Moore.

La película, basada en la mitología irlandesa, narra la historia de Ben y Saoirse, dos hermanos que viven junto a su padre en un faro. La madre de ambos desapareció el día del nacimiento de Sarsoise, lo que provoca que Ben guarde rencor hacia su hermana por relacionarla directamente con la desaparición de su madre. El padre deprimido por la ausencia de su mujer, la pequeña de seis años que aún no sabe hablar y los peligros del lugar en el que viven, llevan a su abuela paterna a tomar la decisión de llevarlos a vivir con ella a la ciudad.

A partir de este momento la historia se vuelve en la aventura que tent_song_hires_3vivirán ambos hermanos para regresar al faro. Este viaje de vuelta les lleva a descubrir que Sarsoise es una selkie, una criatura mitológica con la capacidad de transformarse en foca. Ben descubrirá que todas esas leyendas que su madre le contaba no estaban tan lejos de la realidad y que su hermana es una pieza clave para salvar a esas criaturas mágicas salidas de los cuentos antiguos.

A través de esta historia de aventuras infantiles Moore nos cuenta algo más que un cuento de seres mágicos y brujas. El mensaje de La canción del mar trata sobre la importancia del pasado, y la incapacidad de renunciar a él. Sobre los vínculos y la necesidad de asumir el dolor de una pérdida para aceptarla y, por supuesto, no olvidar.

Es por esta misma razón por lo que la película me recordó al tema de la memoria. El pasado forma parte de nosotros y conforma nuestra identidad.

Es importante  resaltar que tanto esta obra como la  anterior de Tomm Moore, The secrets of Kells, tratan temas de leyendas y mitología que tal y como ha dicho el mismo, en una entrevista para el Blog de Karma Films, tratan de mantener vivo el folclore irlandés en las nuevas generaciones, y es que, las leyendas son una parte importante de la identidad y la memoria colectiva de un país.

«P: ¿Se podría decir que es una manera de reinventar la identidad de tu país?

R: Para mí es una manera que reivindicar de donde provengo. Muchos animadores cometen el error de intentar ser americanos o japoneses, yo no pretendo mostrar que vengo de otro lugar.»

La memoria colectiva es algo que conserva Tomm Moore a su manera en sus películas, recordando esas leyendas y mitos del folclore irlandés, que forman parte de la identidad cultural del país. No solo a través de la trama se hace referencia a esta cultura antigua sino en la música, compuesta por Bruno Coulais, y en la cuidada animación se refleja toda esta influencia de la cultura celta.

“¿Sí alguien te dijera que puede acabar con tu dolor, se lo permitirías?” Esta proposición es la que le hace a Ben la bruja Macha, al igual que hizo con su hijo, Mac Lir el gigante, y con el esto de criaturas mágicas, puede acabar con el dolor y la tristeza convirtiéndolo en piedra, haciendo que deje de existir.Una de las enseñanzas que trata de transmitir esta película es precisamente sobre esto, el pasado forma parte de la identidad de cada uno, y hay que asumirlo.

La madre de Ben le dice en un momento de la película: “recuérdame en tus historias y en tus canciones”, al pensar en esta frase me vino a la mente el personaje de  Josephine en Litoral que escribía los nombres de las personas que habían sufrido la guerra, una forma de recordar y no olvidar, la personificación de la memoria ausente. Puesto que es necesario recordar el pasado que conforma nuestra identidad en el presente.

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